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domingo, 28 de julio de 2024

Club de lectura: El fin de un ciclo lector, el último encuentro

Este pasado sábado terminamos el último periodo del ciclo lector del libro Pensar con claridad, del autor Shane Parrish. En esta dinámica, creo, hay varias cosas valiosas que compartir con aquellos que están en un club de lectura y quieren sacarle el máximo provecho. En esta entrada quiero compartir con ustedes: 

1. Dónde reunirse.

2. Cómo crear un ambiente de discusión y enriquecimiento personal.

3. Qué actividades pueden hacer.

4. Cómo recibir feedback o retroalimentación.

5. Un pequeño comentario sobre el libro que concluimos. 

¿DONDE REUNIRSE?

La reunión la hicimos en OROMO, un lugar placentero y adecuado para la reunión de un club de lectura. Oromo es un café-librería que queda en el sur de la ciudad de Cali, Colombia en una zona silenciosa. Si vives en Cali puedes encontrar fácilmente este lugar. Lo que hice fue buscar en el explorador las palabras clave "Café libros club de lectura" o "Lugar café libros". Había muy pocas opciones, pero esta fue la que más se acomodó a nuestras necesidades: Era un lugar que le quedaba cerca a uno de los integrantes que justo salía de trabajar, por lo que garantizamos que no se le hiciera tarde para llegar. Además de eso, el lugar es, como dije antes, una librería y café, por lo que el ambiente propiciaba todas las condiciones para la concentración y el debate. El personal, Denis y Umi, son personas muy agradables, apacibles y comprensivas con nuestras necesidades como lectores. Es una manera de ambientar el espacio para tus discusiones y de rodearte del hábito que quieres desarrollar en tu comunidad de lectores. 

En conclusión, busca un lugar acorde a la actividad, es decir, que tenga: tranquilidad y amabilidad, libros y un buen café (si te gusta, claro), luz baja y naturaleza. Estos factores son algunos de los que puedes tener en cuenta. Muy recomendado Oromo café-librería para las reuniones de los clubs de lectura, sin embargo, quiero seguir explorando en mi ciudad más espacios como este. Aplica esto en donde tú vivas. 


2. ¿CÓMO CREAR UN AMBIENTE DE DISCUSIÓN Y ENRIQUECIMIENTO PERSONAL?

Sé valiente. Es mi único consejo. Sé valiente. 

Tú quieres generar valor a través de un club de lectura y que todos puedan disfrutar del buen hábito de leer. Es una buena intención. Pero para poder generar valor tú debes centrar tu atención en un objetivo clave: La discusión del libro. Los autores tienen muchas cosas importantes que decirnos, la amplia gama de perspectivas de los integrantes del club hace que nuestra visión se amplíe y nuestra mente se ensanche cada vez más. Pero ¡Ojo!, si dejas que la discusión se desvíe hacia trivialidades o debates de tipo personal, se perderá ese objetivo. No voy a decirte que no dijimos cosas tontas y no nos reímos de disparates, porque incluso esto servía para mejorar la asimilación del espacio y fortalecer las relaciones interpersonales, pero siempre me encargaba de encarrilar la discusión hacia el tema que nos reunía allí. Para esto hay que ser valiente y decidido, pues debes convencer con tu discurso y tu ejemplo a que los demás se encaucen por el rumbo del análisis y la crítica a la lectura. Para esto puedes usar herramientas como tu lenguaje corporal (hay herramientas en línea que puedes buscar), ejemplos prácticos y, sobre todo, tu amabilidad. Crear esos lazos empáticos con tu comunidad de lectores es parte del proceso para tener éxito y lograr que los lectores asimilen la importancia de estos espacios. 

y 4. ¿QUÉ ACTIVIDADES PUEDES HACER y CÓMO RECIBIR FEEDBACK?

En mi caso, lo que hice fue dividir la discusión en dos partes. La primera es la que corresponde a la última parte del libro y su discusión. Hice un mapa mental a través de la aplicación MindDomo. Ahí dividí la lectura en partes y en cada una hice una pregunta que nos lleve a la reflexión, como por ejemplo «¿por qué tiene sentido lo que el autor dice?».


Este esquema dirige la discusión, pero no es sano ser muy rígidos con él (este fue parte del feedback que me dio mi club). Es decir, sé sensible a cómo fluye la discusión: si toma otro cauce distinto al que planeaste, pero se cumple el principio rector (enriquecernos con las distintas perspectivas de los lectores), dale rienda suelta a la discusión. 

Finalmente, la segunda parte fue dedicada a revisar el libro como un todo y a calificarlo. También hicimos la labor de calificar al club y a nosotros como lectores. Cuando tenga todos los datos los subiré y actualizaré esta entrada. Aquí es primordial dar criterios claros para calificar el libro, porque si solo pides una calificación está puede ser sesgada. Esto es importante para mí puesto que puedo entender si las expectativas iniciales se cumplieron y sobre qué podemos mejorar a la hora de escoger el próximo libro. 


Para recibir las calificaciones puedes hacer una encuesta o una hoja de cálculo en Google Sheets o Excel. 

5. UN PEQUEÑO COMENTARIO SOBRE EL LIBRO QUE CONCLUIMOS

Pensar con claridad de Shane Parrish fue un libro que nos aportó en la mejora de nuestra toma de decisiones y resolución de problemas. Básicamente el libro trata de establecer unas ideas sobre un correcto proceso de toma de decisiones y qué variables pueden afectar dicho proceso. *Spoiler*: lo que más afecta nuestra toma de decisiones son nuestras reacciones impulsivas, a las que Shane llama «condicionantes predeterminados». Sin embargo, el libro acaba de manera que deja claro que no vale la pena tener un proceso excelso para la toma de decisiones de tal manera que cada decisión es mejor que la siguiente, si no sabemos hacia donde vamos. Nos hace una hermosa reflexión sobre la necesidad de vivir una vida que valga la pena, determinando desde el inicio qué es lo más importante. 



Le he dado 4.3 estrellas en GoodReads: únete a GoodReads.

Les recomiendo este libro, incluso para lectores que están iniciando en el hábito. 

Espero poder darte más herramientas para que tomes la decisión de crear ese Club de Lectura que tienes en mente o fortalezcas el que ya tienes. 

Que tengas excelentes lecturas.


Un abrazo, 

Juan

jueves, 25 de julio de 2024

¿Qué estoy leyendo? Julio de 2024

Hace algún tiempo, leer era para mí un ejercicio puramente académico y religioso. En ambos casos, la actividad propiamente dicha era una herramienta para cursar mis materias en la universidad y para seguir el discurso del pastor en el pulpito. Claro, mi interés siempre iba un poco más allá (leí la biblia entera, más de una vez y los grandes libros de Química General), pero nunca porque me gustara la lectura o porque creyera que con eso mejoraba en algo. Era más bien como una sensación del deber cumplido. Así las cosas, mi trayectoria como lector era más bien un breve resumen de unos cuantos libros de ciencias, la biblia y algunos libros religiosos.

Hace aproximadamente 2 años ya había leído algunos libros filosóficos como Los cuatro acuerdos, La voz del conocimiento y La maestría del amor (puedes ver la entrada en dónde hablo de cómo esos libros iniciaron mi camino de Desarrollo Personal). Durante varios meses fui introduciéndome en la lectura, poco a poco. Inicialmente leí libros cortos sobre neurociencia, luego fui buscando más y más. Encontré otros autores y comencé a leer más de un libro a la vez. Entre más leía, más quería entender y entenderme. Esas ideas bailaban en mi mente, me daban un sentido y algo a lo que aferrarme. Así pues, pasé de leer algunos libros cortos a libros más grandes y complejos. 

Hoy estoy leyendo los siguientes libros. Pasaré a dar mi breve opinión y a recomendarte su lectura:

1. La psicología del dinero, de Morgan Housel (avance 28%). Este libro me está mostrando cómo es nuestra relación con el dinero y por qué tenemos que poner atención en ella si queremos nuestro bienestar futuro. Te lo recomiendo si no sabes por dónde empezar en el manejo del dinero: Lo mejor es empezar por «un fuerte porqué», y Housel me lo está dando. 

2. El ingenioso Hidalgo, Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes Saavedra (Avance 60%). WTF! dirás, pero no te sorprendas. Durante mi desarrollo como lector he tenido que tumbar mis propios prejuicios y preconceptos. Este maravilloso libro de Cervantes me ha mostrado lo hermoso que es el pensamiento humano cultivado con paciencia y profundidad. "Ésta si será lectura digna del buen entendimiento de vuestra merced, señor don Quijote mío, de la cual saldrá erudito en la historia, enamorado de la virtud, enseñado en la bondad, mejorado en las costumbres, valiente sin temeridad, osado sin cobardía, y todo esto, para honra de Dios, provecho suyo y fama de la Mancha..." En esta sencilla cita, Cervantes nos muestra su visión sobre la buena lectura, o más bien, lo que esta nos deja a los lectores. 


3. Pensar con Claridad, de Shane Parrish (Avance 81%). Este libro lo estamos leyendo en nuestro Club de Lectura de Desarrollo Personal. Ha sido, en una palabra, esclarecedor; es un compendio de principios muy simples sobre cómo poder tomar decisiones y solucionar problemas de manera efectiva. Es muy recomendable si sientes que las emociones, tu ego o la presión social te dominan al momento de decidir. 


4. Mujercitas, de Louisa May Alcott (Avance 61%). Este libro es sencillamente un tesoro, un bien que la humanidad debe preservar. Tú puedes pensar que la experiencia será como entrar en una pastelería rosa con pasteles de color rosa y con trabajadores vestidos de rosa. En otras palabras, un paraíso idílico. Pero el libro en sus páginas guarda las ideas de una idealista y defensora de los derechos de la mujer, una mujer rebelde en una época de esclavitud. Además de eso, si mientras lo lees estás comiendo algo y tomando tu cafecito, ¡Cuidado! se te puede salir por las narices con las ocurrencias de esta familia. "Muchas veces la sabiduría, la belleza y otras bendiciones de este mundo nacen en la necesidad".


5. Cuentos extraordinarios de Edgar Allan Poe (Avance 41%). Este compendio de cuentos no se me ha hecho del todo agradable de leer. Poe me parece un autor muy profundo en sus descripciones, pero a la vez su lenguaje es mucho más complejo de entender. Si lo comparo con los relatos de H. P. Lovecraft, por ejemplo, daría a este una mejor calificación que a Poe. Ahora bien, me he encontrado con tesoros escondidos como 'Los asesinatos de la calle Morgue', donde las ideas que plasman los protagonistas son hermosas y nos incitan a meditar sobre lo simple que puede ser el pensamiento humano. "Han caído en el grueso, pero común, error de confundir lo inusual con lo incomprensible. Pero es justamente a través de estas desviaciones del plano de lo ordinario como la razón encuentra su camino en su búsqueda de la verdad".


6. Las aventuras de Tom Sawyer, de Mark Twain (34% avance). Este libro me ha sacado muchísimas risas con las ocurrencias de este niño tan peculiar. Lo leo en las noches con mi novio (lectura conjunta) y es sencillamente enternecedor. "Ocurre a menudo que cuanto menos justificada está una costumbre tradicional, más trabajo cuesta desarraigarla."



Además de estos libros estoy leyendo 12 Reglas para vivir, de Jordan Peterson, pero apenas lo he empezado y no tengo aún una opinión formada respecto a este. 

Si mi 'yo' del pasado viera este panorama, me diría que estoy volviéndome loco, porque lo «normal» es que leamos poco y veamos mucho las pantallas. Ser raros es un ideal al que todos deberíamos apuntar. Mientras la mayoría hace algo por normalidad, tú deberías hacer algo porque te hace bien a largo plazo. 

Te invito a que conectemos por GoodReads, te plantees una meta lectora y comiences a disfrutar de los beneficios enormes de leer. Comenta cuál libro estás leyendo actualmente y qué me recomiendas para futuras lecturas.


Un abrazo, 

Juan


martes, 23 de julio de 2024

¿CÓMO INICIAR Y MANTENER UN PROCESO DE MEJORA PERSONAL? #1

¿Te has encontrado con la sensación de que algo no anda del todo bien en tu vida? 

Yo me sentí así hace algunos años. Era una sensación de que algo faltaba o estaba errado en mi vida. ¿Por qué? Bueno, pasaba que los fines de semana, cuando se supone que debía descansar del trabajo, me sentía fatal. Dolores de cabeza, malestar, irritabilidad, una sensación de que no estaba haciendo nada por la vida que valiera la pena. Sentía que estaba perdiendo el tiempo. Por otro lado, mis reacciones me hacían sentir muy inseguro. Personas y situaciones muy especificas modificaban mi humor para luego sentir un arrepentimiento y desprecio por mí mismo. Algunas veces era una discusión en el trabajo y otras con mi familia. Todas esas veces lamentaba esa pérdida de control de la situación; el control sobre mí mismo era algo que me agobiaba. 

Muchos años, creo que desde que tengo uso de razón, luché contra el sobrepeso, contra la imagen en el espejo y contra todo lo que me quitase la razón. Delante de la gente defendía mi autoestima (que era bajísima), trataba de darme valor, pero yo mismo despreciaba lo que veía en el espejo. Una voz en mi interior me decía que era feo, gordo, repugnante. Mi crianza cristiana me ayudaba a luchar contra esa sensación. Pero nunca fue suficiente. Algo andaba mal. A esto, adicionamos esa necesidad obsesiva por tener la razón en todo lo que hacía. Esto me hacía justificar mis errores y defender mis decisiones a capa y espada. Me encontraba en un estado de alerta sostenido que me llevaba a estar a la defensiva ante cualquier evidencia de ataque, real o imaginaria, por parte de alguien. 

En esos momentos que, tal como lo describo, eran un caos, encontré una luz que cambiaría el rumbo de mi vida y que yo no tenía idea del impacto que tendría. Claro, mi yo del pasado, Juan Junior (llamémosle así), no entendía que debía mejorar, por lo menos no de manera consciente. Si regreso a ese momento, si trato de sentir lo que sentía allí, sólo se viene a mi mente la sensación de irritabilidad y hastío, pero no una decisión consciente de querer mejorar algo. Creo que no entendía qué debía mejorar, o bien entendía que ese era mi destino y mi carácter era así y punto. Una persona que no sé dónde está y que creo que no sabe el impacto que tuvo en mi vida, me recomendó leer Los cuatro acuerdos, un libro del Dr. Miguel Ruiz. Incluso, recuerdo que me pasó unas hojas fotocopiadas (perdón Dr. Miguel Ruiz) y allí comencé a leer. Lo que leí me impactó profundamente. El autor relata 4 máximas a seguir en la vida para vivirla con más bienestar y plenitud. Pero, la manera en que lo escribe y cómo cuenta la historia, simplemente me encantó. Recuerdo publicar sin parar partes del libro en Facebook y en cualquier red social. Tenía la necesidad de que todos supieran de estas verdades. Fue un libro revelador y me guio por los inicios de lo que hoy llamo Desarrollo Personal: Un camino en el que el tránsito se inicia con una pequeña chispa, pero que sólo se mantiene a base de la consciencia, la perseverancia y unos mentores adecuados. La chispa fue este libro. 

¿Qué fue lo que encendió esa chispa? Con «encender la chispa» me refiero a la toma de consciencia: «¡Ey! no tengo porqué ser así y tener esta vida con la que no me siento cómodo ¡Puedo mejorar!». Leer Los cuatro acuerdos me hizo sentir poderoso, capaz de cualquier cosa. No obstante, los años siguientes me mostrarían lo equivocado que estaba. Yo era como un «óvulo fecundado», recién fecundado. Aún me faltaba mucho para poder considerar que mi vida había cambiado. Sin embargo, entender que no tenía que tomarme todo de forma personal y que debía siempre hacer lo máximo que pudiera, me hizo sentir que podía desarrollar un potencial escondido en mí y que mi vida podría ser mucho más de lo que era. 

Luego de Los cuatro acuerdos, y como consecuencia de lo mucho que esta lectura me había ayudado (por lo menos en mi interior), busqué más obras del autor. Terminé leyendo también La maestría del amor y La voz del conocimiento. Aquí, mi consciencia sobre la voz interior que me machacaba y sobre mi relación con el amor, se elevó mucho más. Leer estos libros para mí fue un encuentro con la trascendencia y con algo mayor que yo. Pero, como entendería algunos años después, esto era sólo el inicio. 

Todo esto vino a mi vida cuando más lo necesitaba, cuando requería responder muchas preguntas y cuando necesitaba un mentor. El Dr. Miguel Ruiz fue el primero de los muchos mentores que tengo hoy en día, y aún está sentado en la junta directiva de mi mente ayudándome a tomar decisiones. Pero aunque así es ahora, en ese momento sólo pensaba que estaba haciendo algo interesante y que lo que aprendía era algo poderoso, trascendental. No tenía idea que si seguía este camino de Desarrollo Personal mi vida daría un vuelco total. No lo sabía porque Juan Junior no era consciente; su única consciencia era la vida y la realidad que estaban ante sus ojos, no tenía una perspectiva de lo que el futuro podría ser. El Juan que te escribe entiende que Juan Junior tuvo suerte. Y la tuvo porque por alguna razón, después de leer estos libros, y de ver que su vida no era la que él quería, escuchó la voz de una mujer en YouTube, una señora con ese acento español que tanto admiro por sonar tan sofisticado. Esa señora me ayudó a seguir avanzando en el camino del Desarrollo Personal. Ya tendré oportunidad de hablarles de mi querida mentora, Marian. 

Les comparto algunos pasajes del libro de Los cuatro acuerdos que, en aquel tiempo, publiqué en mi Facebook. 


Si este artículo te ha servido o crees que puede servirle a algún conocido, no rompas esta cadena, compártelo. Si quieres, puedes dejar tus comentarios. 

Un abrazo, 

Juan


lunes, 22 de julio de 2024

¿Cómo comenzar un club de lectura?

Después de intentar encontrar un club de lectura que se acoplara a las necesidades de lectores novatos en el tema (quiero decir, puedes haber leído mucho pero no tener experiencia compartiendo tus vivencias con otros lectores), decidí emprender uno. El primero que creé hace algunos meses fue el «Club de Lectura Los Merodeadores» (sí, creo que saben sobre qué fue). Este Club sobre la saga de Harry Potter lo inicié con 5 personas. Actualmente somos tres, y eso porque mi novio está ahí. Él siempre me apoya en estas iniciativas y se lo agradezco porque me da ánimo. 

En este club aprendí que no todos están listos para un club de lectura en el que el moderador (yo) no tiene ni idea de lo que está haciendo. En otras palabras, me fue difícil construir esta comunidad porque, primero, las personas a las que contacté no eran lectores asiduos, eran compañeros que querían iniciar con la lectura. Creo que esto aportó a que dos personas desertaran, porque no es fácil seguir un hábito que no tienes sólo porque otros lo tienen. A esto, súmale que la dinámica era terminar el libro 1 y comentarlo al final (en 1 mes). El tiempo juega en contra cuando no has creado el hábito: poco a poco la emoción inicial se va perdiendo entre los ajetreos del día a día. Si este mismo club lo hubiera hecho hoy, habría buscado implementar algunas claves como las siguientes. 

PRUEBA REUNIONES SEMANALES DONDE LOS PARTICIPANTES SE ANIMEN A DAR SUS APORTES


El segundo club que creé fue de Desarrollo Personal, iniciando con el maravilloso libro de Johan Hari, El valor de la atención. Este tampoco tuvo tanto éxito. Lo mido por mi propia percepción, claro está. En esta ocasión iniciamos 5 personas. Pero al final también fuimos sólo tres. En este caso, creo que cometí el mismo error: abordar una lectura de un mes sin reuniones semanales no aportó a la disciplina de cada uno, además de que un integrante se fue de vacaciones. Aquí tuve otra oportunidad de aprendizaje: el club de lectura debe fundarse bajo unos principios elementales que todos los integrantes deben suscribir. Como toda comunidad, si no hay principios claros, no hay convivencia. No se puede cimentar una relación basada en reglas, pero si en principios. Estos últimos son duraderos porque son irrefutables. En mi caso, si volviera a iniciar este club estos serían los principios a los cuales recurriría: 

1. Responsabilidad: La habilidad de elegir la respuesta. Entendemos que esta comunidad está cimentada sobre el compromiso de cada integrante. Cada uno de nosotros entiende que no es una obligación, que estamos ahí porque nos interesa y porque creemos en el beneficio para nosotros y para los demás. Por tanto, una vez suscribimos nuestras metas y dinámicas, nos acogemos a ellas. Siempre que queramos desistir pensamos en los recursos y en las iniciativas que tenemos que usar para permanecer dentro de la comunidad. 

2. Flexibilidad: Vivimos en un mundo impredecible. Entendemos que al suscribir el principio 1, cada lector ha asumido la habilidad de responder, es decir, nadie elige por nosotros. Sin embargo, hay situaciones que se salen de nuestro círculo de influencia, cosas que no podemos controlar. En ese sentido, si algún miembro dice «no voy más», entendemos que éste ha agotado sus recursos e iniciativas, comprendemos y dejamos las puertas abiertas para el próximo periodo. 

3. Respeto: La obra que leemos y nuestras opiniones deben ser respetadas. Tanto el autor como los demás lectores son personas valiosas que merecen respeto y comprensión. Si no me gusta una parte del libro, o si no estoy de acuerdo con un lector en su perspectiva o posición, es válido decirlo de manera asertiva, sin tomarse esta diferencia como algo personal; muy por el contrario, esto es una muestra de los matices maravillosos con los que cuenta la vida humana.

ESTABLECE PRINCIPIOS FUNDAMENTALES QUE TODOS LOS MIEMBRO SUSCRIBAN, ES UN REQUISITO DE ADMISIÓN. 


Estos principios, pueden hacer que las personas reconsideren si quieren ingresar a la comunidad o no. Esto me ayudó en el siguiente club que estructuré. Finalmente, en esta etapa, no se decir por qué, entendí que era importante hacer una pregunta a los integrantes:

¿CON QUÉ EXPECTATIVAS ENTRAS A ESTA COMUNIDAD?

Esta pregunta es central. Si la persona que ingresa a tu club de lectura y tú tienen perspectivas diferentes, o más aún, contrarias, no será posible tener éxito. En esta ocasión recuerdo que uno de los integrantes tenía la expectativa de recibir coaching sobre la lectura de libros de desarrollo personal. Pero no era ese mi objetivo. Mi diana era poder enriquecernos con los aportes de todos. Imagínense: uno quería sólo recibir, el otro quería que ese uno diera. Esa falta de entendimiento creo que hizo que la comunidad no prevaleciera. En la siguiente etapa procuré corregir estas dos cosas. 

Hace unas 5 semanas coordiné una nueva versión del club de lectura de Desarrollo Personal (del anterior sólo quedamos mi novio y yo). Esta vez, me fijé en los principios fundamentales, los elaboré y los tuve claros en mi mente. Luego, comencé a difundir en WhatsApp mi iniciativa. Poco a poco fui atrayendo miembros. En este caso lo fundamos con 5 integrantes y —lloro de la emoción— en la última semana de este ciclo lector (a un ciclo lector le llamo a ese periodo de tiempo en el que nos leemos un libro) ¡Estamos los mismos 5! Ustedes se burlarán de mi, pero en los pasados dos clubes de lectura las bajas fueron del 60%. Denme algo de crédito. Me tomé el tiempo de preguntar a cada uno sus expectativas y, además, de comunicarles los principios fundamentales que suscribíamos como integrantes. Una vez alineado esto, dimos inicio. El libro que elegimos fue: Pensar con claridad de Shane Parrish. 

Si en este momento te cuestionas «¿Cómo lo haces? Sé más práctico», pues la técnica que uso es:

1. Decido el tema del club.

2. Publico en plataformas sociales mi iniciativa.

3. Hablo con los interesados (por llamada, no por mensajes): les comunico los principios del club y les pregunto las expectativas que tienen. Entiendo en qué punto están como lectores (no lectores, lectores ocasionales, lectores asiduos, lectores enfermos por los libros, etc.).

4. Una vez tengo la gente, les doy opciones de libros con algunos criterios que orienten la elección. Por ejemplo: calificación del libro en GoodReads, año de publicación, costo, disponibilidad, etc. 

5. Una vez elegimos el libro, damos el espacio de tiempo para conseguirlo. Cuando ya todos tienen el suyo, diseño el plan de lectura: ¿Cuándo inicia el ciclo? ¿Cuántas páginas a la semana vamos a leer por semana? ¿Las reuniones serán mensuales, quincenales o semanales? Todas estas decisiones deberán ser acordadas (recuerda, es un compromiso que todos suscriben).

6. Elegido el plan, damos inicio al ciclo. Busco en internet qué actividades puedo proponer en cada reunión, qué preguntas puedo hacer, qué cuestiones podemos abordar. Debes dejar que tu imaginación y creatividad vuelen y, si te da miedo equivocarte, hazlo incluso con miedo. 

7. Pregunta a los integrantes, por ahí en la tercera reunión, qué mejoras pueden aportar al club. ¿Les está agradando la dinámica?¿El tiempo para la discusión es suficiente? Recuerda que lo que no mejora, desmejora. Rara vez algo tan delicado como una comunidad se queda estático. Haz mejoras a las condiciones del club a medida que sus integrantes también mejoran. 

Finalmente los dejo con una pregunta que me hizo uno de los integrantes de este club: 

¿POR QUÉ LO HACES?



Es una buena pregunta. Si quieres crear un club de lectura ¿Por qué hacerlo? ¿No es mejor quedarte tranquilo leyendo tus libros y ya? Yo lo pensé y, en resumen, tengo una meta como miembro de esta Gran Comunidad llamada Planeta: generar valor. Hay quienes ayudan al necesitado dando comida, hay quienes aman a los animales... Yo, por mi parte, comparto los beneficios de la lectura y eso me place mucho. 


Suerte en tus iniciativas. 

Recuerda que los libros tienen la capacidad de cambiar casi cualquier cosa que esté mal en el mundo, porque cuando algo andaba mal, alguien decidió escribir un libro al respecto. 

Déjame un comentario sobre tus clubs de lectura, qué técnicas o principios te han funcionado y cuáles no. Eso me ayudará a mí y a toda la comunidad de lectores que deseamos una guía en este aspecto. 

Un abrazo, 

Juan

domingo, 21 de julio de 2024

¿Por qué? Te explico brevemente porqué inicio este blog


He estado muy inquieto últimamente y se me ha ocurrido que una manera de poder enfocar esta energía es escribiendo este blog. Mi inquietud proviene de varias fuentes, pero principalmente de querer generar valor al mundo. Mi camino vital ha venido cambiando hace algunos años, me he venido transformando y he logrado tener una vida que sólo había soñado. Cuando miro atrás me gustaría haberme encontrado alguna señal que me hubiera indicado por dónde iniciar. Yo me fui a trompicones por la vida, buscando mejorar en todos los sentidos. Pero creo que describir parte de ese camino puede ser de ayuda para aquellos que como yo:

  • Tienen sobrepeso (si, para mi eso era un karma).
  • Sienten que sus reacciones emocionales los anulan (en otras palabras, odian sus reacciones).
  • Sienten que no van a ningún lado (la monotonía de la vida los consume).
  • Tienen constantemente la idea de que están desperdiciando su vida y su tiempo. 
  • Tienen una sensación general de insatisfacción con la vida. 
Resumiendo (mucho) así era cómo me sentía hace unos años atrás. ¿Por qué quiero relatar aquí y compartir con la red mi blog personal? Porque quiero mostrarles cuál fue mi camino vital y qué hago actualmente para mantener la mejora en mi vida. 


No tengo idea, a ciencia cierta, de lo que estoy haciendo, sólo sé que se siente muy bien escribir y creer que alguna vez, alguien desconocido (o conocido) va a leer algo que escriba aquí y esto le ayude a darle un rumbo a su vida. 


Un abrazo, Juan