Buscar este blog

sábado, 28 de septiembre de 2024

¿Por qué es tan difícil mejorar nuestra vida? PARTE I: 5 Ejes vitales y 7 razones

 “Porque muchos son llamados, y pocos escogidos.” Biblia, Mateo 22:14

“Hay una gran competitividad en el nivel ordinario, pero no hay casi ninguna en el nivel extraordinario…” El Club de las 5 de la Mañana; capítulo 9; Autor: Robin Sharma

El anterior apartado de la Biblia nos muestra algo que nunca cambia en el mundo: las personas que deciden mejorar sus vidas de manera consciente son pocas en comparación con aquellas que se dejan llevar por la inercia. Por su parte, Robin Sharma, en su maravilloso libro El Club de las 5 de la mañana genera dos niveles de carácter: el nivel ordinario y el nivel extraordinario. En este artículo verás las 7 razones que explican por qué es tan difícil que una persona mejore su vida. En el artículo de la próxima semana, te mostraré las estrategias que podemos usar para convertirnos es esa persona que deseamos, incluso, superar nuestras propias expectativas. 

5 ejes vitales para tener una buena vida

Existen facetas o ejes vitales de nuestra vida que son fundamentales y debemos mejorar para tener una buena vida, es decir, son estas estructuras que debemos cimentar, construir y mejorar cada día si queremos tener una vida que vale la pena.  

En primer lugar, entendemos que vivir una buena vida depende de la interpretación que le damos a la realidad. Piensa en una persona en su mansión, disfrutando de los mejores vinos y de la mejor comida, no obstante, observa como los excesos y todo su dinero no le dan a su verdadero amor: esta persona imaginaria daría lo que fuera por tener un buen amor, a una persona con quién pueda ser él mismo y amar. Así, las cosas, esta persona se siente sola aún rodeada de gente y de dinero. Ahora bien, piensa en una persona en un barrio popular, con lo necesario para vivir pero que se esfuerza por darle a sus hijos la mejor vida posible, darles estudios y un hogar lleno de amor, y observa cómo puede considerar que la vida es maravillosa y estar lleno de ilusión con el futuro, a pesar de no tener lujos o dinero en exceso. La interpretación de la realidad es algo que vamos formando en el tiempo a través de nuestras experiencias, nuestra educación y crianza, así que no es nada fácil de modificar, pero si lo logramos podremos sentirnos más felices. Sí, es fundamental revisar y cuestionar cuál es tu interpretación de la vida antes de seguir adelante. Te invito leer mi artículo sobre los paradigmas para que puedas entender cómo cambiar tu visión sobre la vida a una que te ayude.


En segundo lugar, el dinero nos puede hacer muy infelices, pero una vida financiera saludable nos llena de tranquilidad. Regresando al ejemplo anterior, el hombre en la mansión y el hombre en un barrio popular, todos podemos entender que lo que entendemos por felicidad no se relaciona directamente con la cantidad de dinero que tengas. Incluso, Daniel Kanheman en su libro Pensar rápido pensar despacio nos aclara que después de cierto nivel de ingresos, seguir acumulando riqueza no representa un beneficio mental extra. 

“La ilusión de focalización crea un sesgo favorecedor de bienes y experiencias que al principio son ilusionantes, pero que acabaran perdiendo su atractivo” Pensar rápido, Pensar despacio; capítulo 38;  Autor: Daniel Kanheman.

No obstante, ver como tu vida financiera adquiere más fuerza y vitalidad te llenará de satisfacción. ¡Ojo! con esta expresión: “cierto nivel de ingresos”. Si tú tienes que pelear para poder llevar algo de comida a tu casa y sientes que en cualquier momento no tendrás como sobrevivir, pues eso es otra cosa. Nadie puede ser feliz sin un mínimo vital. Después de ese mínimo, podemos ir avanzando de manera escalonada hacia la vida financiera que nos de tranquilidad. Por tanto, la felicidad no depende del dinero, pero si tienes una vida financiera sin orden ni perspectiva de futuro, no podrás tener una buena vida. 

La tercera faceta son las relaciones. Según las investigaciones, las buenas relaciones nos alivian y nos hacen más saludables, más fuertes mentalmente y nos llenan de seguridad. Las malas relaciones nos enferman y nos acortan la vida. Si el dinero es importante para darte tranquilidad, las relaciones son importantes para alimentar tu alma. No se puede vivir una buena vida si no tienes el alma llena, satisfacer esa necesidad primitiva (como animales sociales) de tener a otra persona que te estime, te escuche y en quién puedas apoyarte. Por tanto, las buenas relaciones construyen una vida con más sentido.

"El mensaje es tan claro y sencillo como este: las buenas relaciones nos hacen más felices y más saludables" Cómo hacer que te pasen cosas buenas; capítulo 2; autor: Marian Rojas Estapé.


El cuarto: tu salud física es un activo invaluable. La buena alimentación, la buena higiene del sueño y el ejercicio, son tres de los factores más importantes para mantener un cuerpo saludable y lleno de vitalidad. El dinero y las relaciones nos dan tranquilidad y nos llenan el alma, pero la salud física es el soporte vital que tenemos para todo lo que queremos hacer bien hecho en la vida. Si quieres tener buenas ideas para ganar dinero, buenas relaciones para llenar tu vida, es necesario un cerebro bien nutrido y un cuerpo saludable. Incluso, dentro de esta faceta podemos mencionar que la salud mental depende mucho de cómo alimentes y trates tu cuerpo. La gestión de las emociones por tanto, tiene un factor fisiológico que no debemos desdeñar. La conexión mente-cuerpo ha sido algo que los investigadores han investigado de manera minuciosa. Hoy sabemos que esta relación es inseparable e indivisible: lo que nuestra mente hace afecta al cuerpo y viceversa. Por tanto, parte de la mejora de nuestra vida pasa necesariamente por mantener una buena salud física.

“Cuando somos jóvenes sacrificamos nuestra salud a cambio de riqueza y cuando nos hacemos mayores y sabios sacrificamos toda nuestra riqueza por un día de buena salud” El Club de las 5 de la Mañana; capítulo 7; Autor: Robin Sharma

Nota: ¿Qué hay de las personas con enfermedades crónicas o congénitas? Sin ser un insensible y desde mi profunda ignorancia de esa realidad, puedo sólo inferir que en esos casos en los que no podemos hacer nada por cambiar la realidad, es necesario entender el concepto de Nuestro Círculo de Influencia. Hasta no aceptar lo que no puedo cambiar no puedo trabajar en lo que si puedo. Hay casos de casos, y no quiero adentrarme en un tema que es profundo y tan doloroso para muchos.

El quinto e ignorado lugar lo ocupa la vitalidad mental. En este momento, millones de personas estamos siendo embrutecidos por las nuevas tecnologías, nuestra capacidad de poner atención y de concentrarnos va en declive. ¡Atención! no estoy diciendo que las tecnologías informáticas sean dañinas, pero si es dañino la manera en que las estamos usando. Verás, para nuestro cerebro es necesario el esfuerzo, resolver problemas, enfrentarse a situaciones desafiantes, ser creativos y sorprendernos para poder crecer y fortalecerse. La vitalidad mental tiene que ver con qué tanta capacidad tienes de concentrarte y por cuánto tiempo, pues no se puede vivir una buena vida sin momentos de concentración profunda; poder concentrarte profundamente en algo es como llevar al cerebro al gimnasio. Pero cada vez que tenemos la oportunidad para desafiar a nuestra mente a crecer, tomamos el teléfono y nos sumergimos en Facebook o en Instagram, revisamos una y otra vez el correo electrónico y así, nuestra mente se vuelve flácida y sin vitalidad. La vitalidad mental tiene que ver también con cómo gestionamos nuestras emociones y relaciones, por lo que si no nos gusta cómo reaccionamos frente al estrés o a una persona tóxica, posiblemente nuestra vitalidad mental sea pobre. Por tanto, la vitalidad mental es crucial para poder sentir que vas avanzando en la vida, vas aprendiendo y vas madurando.

“…la capacidad de hacer cosas difíciles es necesaria para la completa expresión de vuestra grandeza, no es un don divino” El Club de las 5 de la mañana, capítulo 12; Autor: Robin Sharma

“El cerebro humano, al igual que la fuerza de voluntad personal, es mucho más parecido a un músculo de lo que antes se creía” El Club de las 5 de la mañana, capítulo 12; Autor: Robin Sharma

"Que una vida con muchos episodios de concentración profunda es una buena vida" El Valor de la atención; capítulo 4; Autor: Johan Hari 


ANTES DE SEGUIR, RECAPITULEMOS: ¿para qué me tomé el tiempo de explicar estos ejes vitales? ¿No es obvio que la salud física, unas buenas finanzas, unas buenas relaciones y tu salud mental son los factores más importantes para tu felicidad? como yo lo veo, es sano definir a qué debemos apuntar en la vida para ser realmente felices y plenos: A mejorar continuamente nuestra percepción de la vida, nuestras relaciones, nuestra vitalidad financiera, nuestra salud física y nuestra capacidad cognitiva o mental. Cualquier otra cosa que quieras o creas que necesitas, puede que no sea tan necesaria para tu felicidad o plenitud. 

7 RAZONES POR LAS QUE NO LOGRAMOS MEJORAR NUESTRA VIDA

Muy bien, cualquiera puede estar de acuerdo con que mejorar sus finanzas, su salud física, sus relaciones y su vitalidad mental, sería mejorar integralmente su vida. ¿por qué es tan difícil hacerlo? Conversemos sobre el asunto, intenta identificar si alguna de estas razones (o todas) tienen que ver contigo:

PRIMERA RAZÓN: No logramos ver la magia de la acumulación: Las mejoras que valen la pena son el resultado de la acumulación de potencial. Piénsalo. Tus finanzas, tus relaciones, tu salud física y tu vitalidad mental ¿la construyes de un día para otro? Imagínate irte a dormir y amanecer sin sobrepeso ¡Wow! … No, las cosas que valen la pena son una acumulación paulatina y constante de pequeñas mejoras. Pero hay un problema con eso: nuestro cerebro no está hecho para visualizar horizontes muy lejanos. Esto se debe a que nuestros antepasados que tenían que matar y comer, pelear y huir, tenían una única prioridad: No morir. Así, sus horizontes temporales tenían que ver con regresar de la caza con vida y disfrutar un día más de poder respirar. Hoy en día, esta no es nuestra necesidad: nuestra calidad de vida es algo impensable para nuestro ajetreado ancestro, éste quedaría aturdido al vernos ir de compras al supermercado mientras él tenía que matar Mamuts. Ahora bien, cuando ves a un empresario, a un deportista, una hermosa relación de pareja o a una persona “muy inteligente” piensas <<¡Qué suerte tiene!>> pero no sabes cuánto le costó a esa persona llegar allí. El deportista no se hizo de la noche a la mañana, la pareja ideal no se hizo a base de magia y el inteligente no nació así, todo eso fue fruto de ir acumulando potencial a lo largo de los días, semanas, meses y años. Pero a nosotros nos cuesta mucho vernos a nosotros en esos “lugares” tan exclusivos. Pero lo que ignoramos es que el deportista y el empresario muy seguramente usaron la acumulación de potencial para llegar donde están. El deportista entreno desde chico y el empresario fue construyendo su patrimonio poco a poco. Tambiéncreemos que esa acumulación es lineal, pero no lo es. Creemos que 1+1=2, pero en este caso esa acumulación se vuelve exponencial en algún punto del camino. Te voy a poner un ejemplo financiero para explicar porqué debes aprender sobre la acumulación de potencial:

Una persona ahorra 100 dólares cada mes, este dinero lo pone a rendir al 10% efectivo anual. ¿Sabías que en 7 años, lo que ella ahorra mensual (Es decir, 100 dólares) será menor a lo que su propio dinero le da en intereses (Le daría 103 dólares por mes)? Quiere decir, a partir de ese año de ahorro (el año 7), su contribución no se compara a lo que su mismo dinero produce por sí solo. ¡Ahora sostente!: Para el año 10, si el ahorrador sigue así, su dinero le producirá 174 dólares mensuales. Esa es la magia del interés compuesto. ¿te imaginabas algo así? ¿no es loco? seguro que la mayoría que leen esto no lo imaginaban porque nuestro cerebro no entiende estos conceptos con facilidad (La tabla y el enlace para poder hacer tus cálculos lo dejo abajo.) El interés compuesto es un concepto que se aplica a cualquier mejora en tu vida: Tu acumulas potencial, y en un momento ¡BUM! tu vida cambia a un ritmo que tú mismo no logras entender. Entiéndelo, si acumulas potencial (tu parte, tu fuerza de voluntad en acción) el interés compuesto hará lo suyo y te sorprenderá.

Puedes simular tu plan de ahorro en: Calculadora de interés compuesto | Investor.gov

SEGUNDA RAZÓN: Sentimos el esfuerzo como una pérdida. Otro sesgo muy común es esa sensación que sientes cuando vas al gimnasio por primera vez ¿Qué haces? Te miras al espejo ¿Qué ves? Esos gorditos ¿Qué sientes? No vale la pena este dolor. Sientes que es una pérdida, que es demasiado el costo que tienes que pagar. Es lo mismo que sientes cuando ahorras: ves el dinero irse a la cuenta de ahorro ¿Qué ves? Que “te hace falta” un mueble nuevo para el TV o aquella vajilla hermosa para las visitas ¿Qué sientes? Que estás perdiendo la oportunidad de “tener más comodidad” comprando cosas ¿Qué haces? Sacas tu dinero y lo gastas y ves, orgulloso,      esa nueva vajilla. Cada esfuerzo que haces hoy por mejorar, como no se materializa de forma inmediata, sentimos que es una pérdida: de tiempo, de esfuerzo, de comodidad, de dinero, de estatus. Pero piensa qué pasaría si pensaras al contrario: seguirías pagando ese precio una y otra vez, dedicando tiempo y esfuerzo, un día tras otro, se activaría la magia del interés compuesto y ¡Bum! tu vida despega. Pero claro, no es algo fácil, de serlo, viviríamos en un  verdadero paraíso. 

“Para la mayoría de la gente, el temor a perder 100 dólares es más intenso que la esperanza de ganar 150 dólares” Pensar rápido, pensar despacio; capítulo 26; Autor: Daniel Kanheman. 

TERCERA RAZÓN. Sentimos que pertenecer a una minoría es malo. De nuestros antepasados hemos heredado la necesidad de pertenecer a un grupo y la necesidad más imperiosa aún de no ser excluidos. Si se reúnen 10 amigos en un restaurante y 8 de ellos sacan su celular para navegar por las redes sociales, dudo mucho que los otros dos no los imiten. Eso pasa por lo mismo que cuando vemos a mucha gente haciendo fila para un restaurante también queremos hacer la fila para comprar esa misteriosa comida; pasa también cuando queremos ir a esa playa a la que todo el mundo va porque si todos van debe ser genial. Y después de todo, nos encontramos con que la comida en ese restaurante era malísima y que odiamos el calor de la playa. Pero nos orientamos en el mismo sentido de todos los demás porque “si todos van hacia allá, por algo será”. Entonces, hábitos como comer saludable y de manera mesurada, centrar tu atención en lo importante, evitar las redes sociales, quitar las notificaciones de tu celular, ir al gimnasio, leer, reunirse con tus amigos para hablar y no para interactuar con tu móvil, todo esto se vuelve raro, porque el común denominador de los demás no es ese. La gente en su tiempo libre saca su celular para ver qué hay de nuevo y si tu sacas un libro, eres el raro. ¡Pero es eso que debemos ser si queremos tener una vida diferenciada!: los raros. Porque en realidad lo ilógico es te reúnas con tus amigos para mirar tu móvil y no sus ojos; porque lo ilógico es que no le des a tu cuerpo los nutrientes que necesita y en su lugar le des basura; porque lo ilógico es que no te muevas y condenes a tu cuerpo al sedentarismo, porque lo ilógico es que te atontes pasando tu dedo por la pantalla en lugar de disfrutar de un buen libro y ampliar tus perspectivas. Lo ilógico es no buscar la mejora en tu vida. Por lo tanto, no vale la pena pertenecer a la mayoría, si la mayoría se está yendo al traste.  

"Comprometeos a ser personas insólitas en lugar de seguir siendo uno de esos seres tímidos que se comportan como los demás y viven una vida descuidada en lugar de una vida magnifica, una vida vulgar en lugar de una vida original" El Club de las 5 de la mañana; capítulo 9; Autor: Robin Sharma.


CUARTA RAZÓN. Le tememos al fracaso y no nos valoramos. La vida está hecha de fracasos. Te caíste varias veces antes de caminar, balbuceabas antes de hablar, perdiste exámenes, perdiste oportunidades, caíste para que aprendieras en la próxima ocasión. Cuando nos hablan de la mejora en nuestra vida vemos que es algo intimidante porque tememos errar y tememos que los demás descubran lo débiles que somos. Es mejor entregarse a la comida chatarra y al sedentarismo que pelear por tu salud porque ¿para qué pelear si eres así? Para que negar lo evidente. Pero lo cierto es que el ser humano tiene algo que no puede ignorar: plasticidad cerebral. Esa facultad de modificar nuestro cerebro de acuerdo a lo que queramos es algo que nos acompaña incluso si somos de la tercera edad. Vamos moldeando nuestro cerebro con cada repetición, con cada hábito que vamos formando. Creer que naciste para ser obeso, que los libros no son para ti, que tus relaciones siempre serán tóxicas, es el camino fácil, pero por ahí no se llega a ser pleno. Lo contrario es desafiar esas creencias y comenzar por mejorar pequeñas facetas de tu vida. Leer ese primer libro, ir ese primer mes a hacer deporte, dejar de comprar basura en tu mercado, pequeñas victorias se van acumulando hasta desencadenar en cosas extraordinarias. Pero ten en cuenta que caerás, te equivocarás, reaccionarás mal, no querrás ir al gimnasio, no querrás seguir luchando, eso es normal. Llegará un momento en que ya no será una lucha, en que para ti será algo natural, que fluirás y entonces el interés compuesto se disparará. Pero no puede pasar eso sin convencerte primero de que ante el fracaso momentáneo seguirás andando.
QUINTA RAZÓNNos comparamos y la comparación nos genera desesperanza. ¿No has sentido esa sensación que te recorre todo el cuerpo creando una falta de fuerza y motivación, no quieres hacer más que desistir, cuando ves en el gimnasio a una persona con un cuerpo espectacular, el que tu sueñas, pero te ves en el espejo y te ves fofo y sin forma?. Ves esa imagen como algo que tu quieres pero es inalcanzable. No te preocupes, todos pasamos por eso, todos. Siempre estamos comparándonos con aquellos que están “mejor que nosotros”. En esa visión de la vida el problema fundamental es que nunca alcanzarás tanto como para tener más de eso que cualquier otra persona en el mundo. Siempre hay alguien que tenga más que tu. La comparación surge también como un mecanismo de supervivencia muy antiguo: era importante cuando la otra tribu tenía más territorio o más provisiones, más mujeres u hombres para la batalla, eso era una comparación vital si querías sobrevivir. Hoy en día, esa comparación está maximizada por la facilidad con que podemos ver la vida de los demás; la vemos a través de filtros de Instagram, por ejemplo. Eso activa circuitos cerebrales antiquísimos que nos dicen “¡hey!, debes llegar allá por que allá tienes más posibilidades de sobrevivir”. Lo que te recomiendo es que te mires al espejo y desafíes a esa persona. Desafíate a ti a ser mejor, desafíate a ser un mejor hijo, esposo, hermano, amante, individuo y amigo. No importa quien sea mejor que tu, lo que en realidad te traerá placer es que seas mejor que tu versión de ayer. Deja de anhelar el cuerpo o la familia de otros. Por último, ten en cuenta que cuando llegues donde has soñado (y lo harás), a tener ese cuerpo que deseaste, o esas finanzas que quisiste, descubrirás que no era tan extraordinario como pensabas. El eje central para que la comparación no destruya tu vida está en la mejora continua: mejora sin parar, porque esa dinámica es la que nos trae verdadera realización personal. 

SEXTA RAZÓN. Nos centramos en lo que no podemos cambiar. Esto es muy común, me pasa a mi y nos pasa a todos. Te pasa a ti que te enamoras de alguien que luego, viéndolo bien, no era lo que esperabas. Pero, contra toda lógica, buscas que el otro cambie, ignoras que él o ella no cambiará a menos que quiera hacerlo (suponiendo que el cambio le parezca beneficioso). Dices que tu amor lo cambiará, pero los años pasan, ahora tratas de olvidar el grito o el golpe que te propino, porque ya llevas mucho tiempo con esa persona y estás seguro o segura que cambiará. Nosotros no podemos cambiar a otro ser humano. Podemos influir, aconsejar, exhortar, persuadir, pero nunca cambiar. La transformación de todo ser humano sucede de adentro hacia afuera, no al revés. Tratar de cambiar a alguien y que de eso depende tu felicidad es el mejor camino para vivir una vida que no vale la pena. Tu no puedes cambiar tu cuerpo de la noche a la mañana, por lo menos no de manera natural; tu no puedes sembrar hoy y segar mañana, no de manera natural. Tu no puedes muchas cosas, pero hay muchas otras que si ¿has pensando en concentrarte únicamente en lo que puedes cambiar?

“Finalmente, algunos factores están totalmente fuera de nuestro control y ni siquiera podemos influir en ellos, como la dirección y la intensidad de los vientos” Cómo ser un estoico, Capítulo 3; Autor: Massimo Pigliucci.

SEPTIMA RAZÓN. Poderes oscuros. Hay toda una gama de factores políticos y económicos detrás de los hábitos más dañinos para el ser humano. ¿No te has preguntado porque los pasillos que te guían a las cajas registradoras están flanqueados de dulces y chocolates? Pues porque la industria del azúcar y sus derivados les interesa brindarte fácil acceso a ellos, el azúcar por si misma hará el resto. No te has preguntado porque cada vez que quieres comprar algo o ver algo, alguna red social te lo facilita; digamos que quieres comprar un televisor, en pocos minutos el teléfono móvil se llena de anuncios de televisores. Ver tus redes sociales es ver tus gustos: gatitos, hombres sin camisa, mujeres sugerentes, video juegos, etc. El capitalismo de vigilancia está atento para brindarte lo que quieres para que consumas más y más. Los llamo poderes oscuros no porque haya una mesa negra en algún lugar del mundo donde los grandes empresarios se reúnen cada mes para pensar en fregar a la humanidad, los llamo así por las consecuencias en nuestra vida. Parte de la responsabilidad de que se te dificulte tanto cambiar esos hábitos terribles que te merman la felicidad es el capitalismo de vigilancia y los intereses de grandes corporaciones. Nuevamente, aquí tenemos que poner en funcionamiento el concepto de círculo de influencia: me ocupo de lo que si puedo cambiar. 


“En primer lugar, estos sitios y aplicaciones están diseñadas para adiestrar a nuestra mente a desear recompensas frecuentes. Nos vuelve ávidos de corazones y likes.” El Valor de la Atención; Capítulo 6; Autor: Johan Hari. 


Con todo esto, ¿es posible poder mejorar mi vida? No te pierdas las estrategias que podemos usar y que me han sido de gran utilidad. 

Continuara...



Si no le han dado al botón "seguir" les pido que lo hagan en este momento, así esta comunidad de lectores apasionados y respetuosos seguirá creciendo y podremos seguir compartiendo nuestras experiencias. 

REDES SOCIALES

Un abrazo y hasta el próximo libro. 

viernes, 20 de septiembre de 2024

No pierdas el tiempo leyendo libros de ficción

No te enojes

Detente un momento ahí y no te enfades. El título de esta entrada tiene el objetivo de atraer a ambos bandos, a que se miren cara a cara y se pregunten ¿Es una pérdida de tiempo leer libros de ficción? 

El paradigma del tiempo

Vamos a ver, empecemos por el tiempo y por tu percepción del mismo. ¿Qué significa para ti perder el tiempo? Para mí es, básicamente, usar el tiempo que tienes en cosas que no aprovechan para nada a nivel físico, mental o espiritual o bien, que de hecho esas cosas te hagan mal. Si haces cosas que no te aportan en nada pierdes tu tiempo. ¿Quiere decir eso que el ocio es una manera de perder tiempo? Yo no lo creo así. Las actividades de ocio nos ayudan a dispersar nuestra mente y a entrar en estados de consciencia más elevados, ahora bien, si tu actividad de ocio es perderte en una sobredosis de éxtasis o LSD, pues es mejor volver a la definición que dimos: si es algo que no aprovecha o te daña, pierdes tu tiempo. Por lo tanto, si para ti tu tiempo es importante, entonces debes continuar leyendo, pues te mostraré una manera muy útil de invertirlo. 

He escuchado a algunas personas mencionar que es mejor dedicar tu tiempo a leer libros de psicología, desarrollo personal y sociología, antes de novelas. No obstante, hay algo que no están teniendo en cuenta estas personas: aprendemos más cuando nos cuentan historias que cuando nos las explican. Fue de esa manera que aprendimos de pequeños, con fábulas y cuentos que retrataban al mundo y su gran complejidad, de una manera simple y cercana. Supimos que debíamos ser obedientes porque si no habría un lobo feroz que nos comería tal como le pasó a Caperucita Roja. Supimos que no debíamos decir mentiras o nos crecería la nariz; entendimos que debíamos amar a nuestra familia y ser generosos si no queríamos terminar como el sr. Ebenezer Scrooge en los famosos cuentos de navidad. No necesitamos que nos explicarán cada detalle de la enseñanza, porque la historia misma nos mostraba nuestra naturaleza. Así, mientras lees Cuentos de Navidad o Oliver Twist estás leyendo psicología, sociología y comportamiento humano, sólo que de una manera más humana, más profunda. Por tanto, si dedicas tu tiempo a leer ficción puedes convertirte poco a poco en un talentoso conocedor de la naturaleza humana. 

Las investigaciones

En ese sentido, ¿Qué provecho tiene leer libros de ficción? Verás, las investigaciones al respecto, que algunos divulgadores como Johan Hari nos han compartido muestran que leer libros de ficción genera un aumento en nuestra inteligencia social o empatía. Entendemos inteligencia social a esa capacidad de leer el ambiente y las señales que se dan a nivel social con el fin de que la interacción persona-persona sea efectiva y placentera. Cuando alguien tiene poca inteligencia social habla demasiado rápido sin percatarse de los sentimientos del otro o no sabe cuándo debe cerrar la boca y abrir los oídos. Lo que Hari dice es que cuando lees novelas o cuentos, entras en la mente de esos personajes y tratas de entender por qué hacen lo que hacen, por qué toman sus decisiones y te preguntas cómo puede alguien tener esas reacciones. 

"Cuando leemos ficción en concreto, imaginamos lo qué es ser otra persona. Según él [Raymond Mar, profesor de psicología, universidad de Toronto] nos encontramos <<intentando entender los diferentes personajes, sus motivaciones, sus metas, resiguiendo esas cosas diferentes. Es una forma de práctica. Probablemente usamos los mismos tipos de procesos cognitivos que usaríamos para entender a nuestros congéneres reales en el mundo real>>" El valor de la atención, capítulo 4, Johan Hari. 

Esa dinámica mental en la que te sumerges, esa historia (así sea ficticia) nos ayuda a ser más empáticos. Creo que en parte, esta asimilación de la empatía se da por las emociones que sentimos. Es decir, nuestra memoria emocional (que se ubica en la amígdala del cerebro) registra la emoción durante la lectura, tu cerebro hace la relación aprendizaje-emoción, y esta relación hace que esa enseñanza sea mucho más fuerte y real para ti. Aprendemos más cuando relacionamos el aprendizaje con una emoción (debe ser por eso las enseñanzas de un profesor que nos hace reír las recordamos más)Por ejemplo, cuando ves un claro ejemplo de egoísmo en un libro y sientes rabia o frustración por el comportamiento del personaje, esa emoción es más potente para que aprendas porqué no debes ser egoísta que una clase entera de ética y buenas costumbres. Claro, las emociones que nos hacen sentir las historias de los libros nos hacen disfrutar pero también son una herramienta potente para interiorizar el aprendizaje. 

Puede que las investigaciones no sean convincentes para ti, tampoco estoy tratando de convencerte de ello, pero te contaré cómo vivo yo este tipo de lecturas, qué aprendí y qué emociones sentí. Vamos:


LO QUE HE APRENDIDO LEYENDO LIBROS DE FICCIÓN

Crimen y Castigo de Fiodor Dostoyevski 

Al leer esta novela me quedé con la imagen del sufrimiento humano, de la injusticia social y de la crueldad y maldad, también de la desesperación y la culpa, y, finalmente de la redención. Puede que haya podido ver una adaptación de la novela en cine, pero leerla me hizo profundizar en cada pensamiento de Raskólnikov, en su deambular por San Petersburgo en busca de un sentido a su vida, tratando de responder preguntas trascendentales: ¿Cómo era posible que alguien tan inteligente como él, tan capaz, tuviera una vida tan mezquina y sin oportunidades? ¿no era acaso justo que él, que se esforzaba en sus estudios, pudiera darle una vida decente a su mamá y hermana? su hermana, una jovencita toda dulzura y amabilidad ¿por qué tenía que soportar los improperios de la gente más adinerada. Era desgarrador ver el sufrimiento de la viuda (Catalina) de aquel borrachín, gritando por la calle, buscando auxilio. 

"La desesperación de la infortunada Catalina Ivanovna produjo profunda y general emoción. Aquel rostro descarnado de tísica, contraído por el sufrimiento; aquellos labios resecos, donde la sangre se había coagulado; aquella voz ronca; aquellos sollozos, tan violentos como los de un niño, y, en fin, aquella demanda de auxilio, confiada, ingenua y desesperada a la vez, todo esto expresaba un dolor tan punzante, que era imposible permanecer indiferente ante él." Crimen y castigo, Parte IV, capítulo 3

Mientras escribo esto, mis ojos se encharcan. Es muy fuerte cuando conectamos de esa manera con la naturaleza de nuestros sentimientos, cuando vemos plasmado allí, magnificado, lo que también sentimos nosotros en nuestro interior. Crimen y castigo es una novela que me hizo derramar lágrimas; ver allí cuánto sufren los más pobres a causa de la injusticia social me impactó, era como estar allí con ellos: nadie oye sus gritos; son los ignorados. Como ves, esta novela me ayudó a ser más humilde y a entender lo afortunado que soy al tener todas las oportunidades que tengo, me ayudó a ser prevenido con mis emociones, pues no importa qué tanto tenga, la ambición rompe el saco. 

Mujercitas de Louisa May Alcott

Un grupo de niñas maravillosas y su madre luchando contra las injusticias de la guerra. Aquí vemos lo opuesto de Crimen y Castigo: el ser humano decidiendo pasar por encima del mal, haciendo el bien a toda costa. La familia March no es una familia perfecta: hay orgullo, vanidad, rebeldía sin causa, timidez, oportunismo y más. Pero la enseñanza que me dejaba mientras iba leyendo hay esperanza para la humanidad cuando decidimos pasar por encima de nuestras mezquindades para dar al otro, para amar por encima del odio, cuando decidimos no proceder con el mismo talante del mal. Es una historia que me hizo carcajear y desear una hermana tan vivaz como Jo y un amigo tan valiente como Laurie. Me enterneció el enfrentamiento con la muerte, que no fue tal, más bien fue una reconciliación con lo inevitable; al ver como la muerte se lleva a personas inocentes recordé mi vulnerabilidad, mi pequeñez. Esta novela me ayudó a valorar más a mi familia y a entender que la perfección es una utopía, que es mejor cambiarla por la resiliencia y el deber que tenemos para con nosotros mismos de convertirnos en nuestra mejor versión, independientemente de lo que haga nuestra familia. 

"El amor es lo único que nos llevamos cuando morimos y hace que el final sea mucho más dulce" Capítulo 40, Mujercitas. 

Harry Potter y la Orden del Fénix de J.K. Rowling

Este libro de más de 900 páginas fue un disfrute total. Mezclar lo irreverente, rutinario y locuaz con lo trascendental y profundo es un talento de J.K. Rowling. Además de la configuración casi perfecta que se hace de este mundo imaginario, el mundo mágico, en este libro vemos la consecuencia fatal de la soledad y del aislamiento. La soledad en cuanto no nos sentimos entendidos ni por las personas a las que más amamos y el aislamiento cuando sentimos que no merecemos estar cerca de nadie. Harry, en este libro experimenta algo que muchos hemos vivido: esa sensación de no encajar en ninguna parte y de ser víctimas de un destino que no hemos elegido. También nos muestra como nuestra decisión como adultos puede impactar potentemente a los niños y jóvenes que están a nuestro alrededor, y ese impacto puede ser negativo cuando olvidamos qué sentíamos nosotros a esas edades. Este libro también nos enfrenta con la muerte y con lo que se siente perder al ser que más amamos, pero al final nos muestra cómo podemos levantarnos de la mano de aquellos que todavía están y que nos aman. Como ves, estas 900 páginas me enseñaron cosas tan valiosas y de manera tan profunda, que lo volvería a leer otra vez.

"El silencio y la quietud, interrumpidos tan sólo por algún que otro gruñido o resoplido de un retrato durmiente, le resultaban insoportables. Tanto era así que si lo que lo rodeaba hubiera podido reflejar sus sentimientos, los cuadros habrían estado gritando de dolor. (...) no deberías avergonzarte por lo que sientes, Harry - oyó decir a Dumbledore - Más bien al contrario. El hecho de que puedas sentir un dolor como ése es tu mayor fortaleza" Capítulo 37, Harry Potter y la Orden del Fénix.

El color púrpura de Alice Walker

Las historias que nos hacen sentir con mayor intensidad son las que más recordamos pues son las que más tienen que ver con nosotros. <<Querido Dios>>, esa sola frase me hizo estremecer al iniciar la lectura de un libro que debí leer hace mucho tiempo. El color púrpura me hizo llorar con todas mis fuerzas cuando sólo era un niño de 8 años y veía su representación en la TV. Por alguna razón que no conozco muy bien, todo ese dolor e injusticia me tocaban en lo más profundo de mi joven ser: recuerdo estar viendo el dolor de Celie y Nettie, sus lágrimas, su tragedia y su resiliencia (que me parecía sobrehumana), recuerdo a Whoopi Goldberg representar tan hermosamente a Celie, que mi corazón se llenaba de empatía y mi alma de deseo de luchar por la justicia: porque cada uno obtenga la recompensa, no por su color de piel sino por el nivel de esfuerzo que emplea en servir y amar. El color púrpura es un libro que nos devuelve a la cruda realidad que millones de personas han vivido en el mundo y que aún viven: imagínate ser sentenciado a ser infeliz por haber nacido con un color de piel determinado ¿es eso justo? El color púrpura es un libro para volver a la gratitud y entender que debemos defender a aquellos que no tienen voz. 

"Soy pobre, soy negra, puede que fea y no sé guisar, dice una voz a todo el que quiera oírla. Pero aquí estoy" El color púrpura, Alice Walker

Cien años de soledad de Gabriel García Marquez

Siempre comparándose con lo que podían tener en la capital o con lo que podía inventar de nuevo para dejar huella, don Jose Arcadio Buendía terminó loco porque así acaba el ser humano cuando persigue una fantasía y no nos detenemos a apreciar la realidad. Don José Arcadio había liderado toda una migración y establecimiento de muchas familias en un hermoso paraje tropical al que bautizó Macondo. Pero la necesidad de hacer más y más, de dejar huella, de cambiar al mundo le impedía ver que ya había cambiado el mundo de Úrsula, de sus hijos y de muchas familias: les había dado una tierra donde prosperar y había organizado sus vidas. Don José Arcadio me recordó esa necesidad compulsiva que tenemos de compararnos con los demás, esa insatisfacción con el imperfecto presente y ese anhelo de un futuro fantasioso e idealizado. ¿No es eso lo que sucede en las reuniones familiares?: todos juntos, comiendo, compartiendo con las personas a las que aman, pero a la vez, absortos en sus teléfonos móviles para no perderse de nada y para seguir alimentando esa insatisfacción latente con la maravillosa vida de otros, con las fotos de mejores familias. Don José Arcadio representa ese perfeccionismo tóxico que mengua nuestra capacidad de vivir bien, de disfrutar el regalo del presente para mantenernos en un futuro que cada vez es más inalcanzable puesto que vamos moviendo nuestras metas a medida que nos comparamos con otros. Cien años de soledad y don Jose Arcadio me recordaron que debo ser proactivo, pero no perfeccionista tóxico.

"Se disponía a acabar con el resto de la casa cuando Aureliano pidió ayuda a los vecinos. Se necesitaron diez hombres para tumbarlo, catorce para amarrarlo, veinte para arrastrarlo hasta el castaño del patio, donde lo dejaron atado, ladrando en lengua extraña y echando espumarajos verdes por la boca" Cien años de soledad. 

Drácula de Bram Stoker

Lealtad y resiliencia, disciplina y amor. Drácula es una obra literaria maravillosa que he leído dos veces. Mi personaje favorito, Mina Harker, me enseñó a que la lealtad, la amistad, el amor y la abnegación por aquellos que amamos, dejan una huella tan profunda que hacen retroceder al mal. Ella, quien había sido víctima directa del mal, que había perdido a una gran amiga, inocente de cualquier delito, no se quejaba, sino que aprovechaba su sufrimiento para aportar valor a sus amigos. Drácula nos enseña que la vida puede ser difícil e incluso cruel, pero que hemos de sujetarnos a las personas a las que amamos y amarlas para recobrar fuerzas y seguir adelante. A primera vista, parece que se le considera el sexo débil, pero en verdad Drácula es una obra adelantada a su época y pone a la mujer en el centro de la acción y como una escultura de su propia vida, que no necesita de ningún hombre para brillar. Con Drácula aprendí lo valioso que es la amistad y la lealtad. 

"Madame Mina, como siempre, usted es más sabia. Vendrá con nosotros, y juntos haremos lo que nos propusimos alcanzar" Capítulo 24, Drácula. 

Conclusión

¡Y puedo seguir! Cada libro que he leído me ha dejado alguna enseñanza importante, algo que no lo hubiera pensado en profundidad de no ser por esa lectura. Estar inmerso en la historia del personaje me ayuda a entender en profundidad las dinámicas psicológicas que nos dominan y, para sorpresa de muchas personas, me encuentro haciendo relaciones lógicas entre los libros de ficción y no ficción, pues todo se trata de lo mismo: la naturaleza humana. Esta relación me ayuda, a su vez, a fortalecer mis conocimientos sobre la naturaleza humana, pues la veo en la práctica, plasmada en esa historia. 

---

Te recomiendo que si vas a empezar a leer ficción consideres que no todo puede parecerte interesante. Algunos libros clásicos como Crimen y Castigo u Orgullo y prejuicio son ricos en descripciones y eso puede ser duro de leer si estás empezando. Si es así puedes empezar por libros más contemporáneos. Si te interesa puedo recomendarte alguno, escríbeme en los comentarios 

Espero que este artículo que haya ayudado a desmontar falsos paradigmas sobre las grandes historias; recuerda que las historias hacen parte de nuestra memoria como seres humanos y son valiosísimas, con ellas nuestros padres y madres nos enseñaron valiosos principios y con ellas puedes aprender lecciones invaluables. Cuando lees de manera profunda libros de ficción, te das cuenta que no pierdes el tiempo, tal como lo dice el título de este artículo. 



Si no le han dado al botón "seguir" les pido que lo hagan en este momento, así esta comunidad de lectores apasionados y respetuosos seguirá creciendo y podremos seguir compartiendo nuestras experiencias. 

REDES SOCIALES

Un abrazo y hasta el próximo libro. 

jueves, 12 de septiembre de 2024

Los libros y tu cuerpo: deshazte por fin de esos gorditos rebeldes

Es un tema muy trillado, pero poco conocido

No es necesario ser lectores para entender que si comes mal y eres sedentario, vas a engordar. Si esto es lo que nos dice el sentido común ¿Qué puede aportar de nuevo un libro?

El sobrepeso y la obesidad, son dos males que van en aumento. Creo que no ahondaré mucho ni compartiré muchos datos, no lo creo necesario: en tu día a día lo ves. Cuando ves a tu alrededor ¿No es delirante la cantidad de personas con sobrepeso y obesidad? Claro, la cosa es peor si la persona del espejo también está igual. Entonces la pregunta que nos hacemos es ¿Cómo frenar esta tendencia que nos está enfermando y matando? Yo terminé con ella con un paso a paso que te voy a describir y espero te ayude, en especial si eres de los que ven imposible cambiar su cuerpo.


Consciencia

El primer paso que tomé fue reconocer que ya no quería tener sobrepeso. Mi colesterol estaba alto y no me sentía bien conmigo, como te puedes imaginar. Comencé a ser consciente de que debía cambiar algo en mi vida, no podía seguir repitiendo las mismas costumbres y esperar resultados distintos. Una vez reconocido esto, me enfrenté con la tarea más dura de todas: moverme más y comer saludable. Mis primeros pasos en el gimnasio no fueron fáciles; destaco de esa época la cantidad de información que llegaba: «come esto y no comas aquello»; «necesitas suplementos»; «no necesitas suplementos»; «cómete 20 huevos diarios»; «vuélvete vegano»; «haz esta o aquella rutina». Como siempre lo digo, la cantidad de información tan elevada lo único que hacía era bloquear mis buenas intenciones, porque no sabía quién me decía la verdad. No obstante, reconocer que necesitaba de ayuda fue un primer paso. Ahora bien, de eso a encontrar la ayuda idónea, eso es otra historia.  

Lo que los libros hicieron por mi salud física

Después de entender que necesitaba ayuda y tras buscar, encontré dos libros que me ayudaron a comprender dos conceptos fundamentales: Automatizar mis buenos hábitos de ejercicio y alimentación mediante los hábitos y aprender de la nutrición y el ejercicio.

            

«Los resultados se tratan de lo que obtienes. Los procesos se tratan de lo que haces. La identidad se trata de lo que crees». Capítulo 2, Hábitos atómicos.

En cuanto a los hábitos, el libro Hábitos atómicos de James Clear me ayudó a entender por qué los hábitos son tan importantes. 

En primer lugar, entendí que mejorar mi vida pasaba necesariamente por cambiar mi identidad: no podía seguir pensando como si fuera obeso, debía identificarme como alguien que quiere ser saludable. No me identifico como un fisicoculturista, no quiero serlo (aunque no hay nada malo en ello), me identifico como una persona saludable. Para mí, ser saludable era tener una cantidad de grasa corporal saludable y estar bien nutrido. En lugar de decirme «es muy difícil ir al gimnasio», comencé a pensar «no es fácil habituarme, pero me convertiré en lo que esté dispuesto a repetir día a día». En lugar de decirme «es que no puedo dejar esa comida», me decía «mi cuerpo es mi socio, me acompañará toda mi vida, por tanto, debo habituarlo a alimentos deliciosos que le aporten todo lo que necesita para funcionar en su máximo». En lugar de decirme «es que me da pereza ir solo», me decía «mi ejemplo arrastrará a otros a una mejora en sus vidas, mientras tanto la primera persona más importante que debo cuidar soy yo». Cambiar la identidad es lo primero que tuve que hacer, porque aún en el gimnasio había una desesperanza latente, una sensación de que no importara qué hiciera, nunca iba a lograr lo que quería. Un proceso lo puedes aplicar para obtener un resultado: hago dieta y bajo unos kilos, pero si sigues diciéndote «no sirvo para eso», «no logró ser constante», volverás al mismo punto de inicio y puede que peor (se llama efecto rebote). Cambiar la identidad te permite hacerte cuestionamientos y plantear el inicio de tus metas: ¿Esto lo haría una persona saludable? ¿Qué haría una persona saludable en este caso? Te invito a leer el capítulo 2 del libro Hábitos atómicos y entender a profundidad este tema.

«Como perro que vuelve a su vómito, así es el necio que repite su necedad» Proverbios 26:11, Biblia Reina Valera, 1960.

Además de eso, el libro Hábitos atómicos me enseñó que la motivación está sobrevalorada, que debo automatizar las cosas que quiero que se repitan y modificar mi ambiente. Por ello, procurar hacer que los buenos hábitos sean fáciles y los malos hábitos difíciles, es un buen comienzo. Por ejemplo, eliminé todo el azúcar de casa (si no está disponible, es más difícil usarla), me suscribí a un gimnasio cercano a casa (si lo tengo cerca hay una barrera menos que sortear) y me premiaba con algo que me agradaba después de ir al gimnasio (un cafecito, un postre libre de azúcar y gluten, alto en fibra y proteína). Repitiendo esto cada semana, fue posible ir configurando mi mente hacia un estilo de vida saludable. Hoy en día no estoy totalmente seguro que haya automatizado el hábito de ir al gimnasio, pero sí se que me hace falta y siento esa necesidad de cumplir ciertas reglas que yo mismo me impuse: «voy mínimo 4 veces por semana y máximo 5 veces. Si sólo voy 3 veces es una alerta de que debo cambiar algo. En cada sesión llevo mi cuerpo al máximo, no me importa la cantidad, sigo mi set de ejercicios, pero llevo mis músculos a su máxima capacidad». Esas son unas reglas básicas. Cuando voy de paseo, por ejemplo, siento tal necesidad, que hago ejercicio en el lugar donde esté, así sea en menor proporción. Ese es el poder de automatizar las cosas: comienzan a ser parte de tu vida, como cepillarte los dientes. Creo que voy en cierto grado de automatización actualmente, pero no debo descuidarme, debo seguir adelante con mi ritmo.

Una última cosa es ser comprensivo con mi cerebro, y así, no dejarte sorprender por él. A veces no quería ir al gimnasio, y no iba. Era consciente de que mi cerebro había ganado y me había doblegado, aunque también pudiera ser que en realidad estaba agotado o me sentía enfermo. «Listo» me decía, «no pasa nada, pero mañana voy con todo». Y así lo hacía. Ser comprensivo es entender que desaprender es en extremo difícil para nosotros, las conexiones neuronales asociadas al sedentarismo y a la mala alimentación están ahí y son muy difíciles de eliminar, pues las aprendimos durante años. Lo que podemos hacer es entendernos, pero insistir en la repetición de los buenos hábitos. Una vez el hábito se asiente no hay manera de volver atrás, o por lo menos será muy difícil: lo habrás aprendido de manera profunda; habrá conexiones neuronales dispuestas para que ese hábito se siga repitiendo.


La alimentación

Paralelamente, como una salida a la cantidad de información acerca de la alimentación, el libro COMO del Dr. Carlos Jaramillo se convirtió en mi libro sagrado para alimentarme. Entendí que lo que el ser humano necesita es una alimentación basada en vegetales, eliminar los ultra procesados, disminuir la ingesta de azúcar, consumir la cantidad necesaria de proteína y aumentar la ingesta de grasas saludables. Creo que son esas cosas las que fundamentalmente he aplicado.

La alimentación basada en vegetales fue una revelación para mí. Creo que la mayoría de latinos estamos acostumbrados a una dieta basada en carbohidratos, y los vegetales por su lado han sido vistos como un castigo: «¡Te comes toda la ensalada o no hay postre!» - el  rostro huraño de los niños ante el desagradable brócoli era lo siguiente en la escena. Cuando comencé a entender lo que los vegetales y sus fitonutrientes le hacen a mi cuerpo, comencé a consumir de todo tipo, de todos los colores y con toda preparación. Pasé de comer la típica porción de ensalada: tomate, lechuga y cebolla, a comer: calabacín, brócoli, coliflor, kale, lechuga romana, espinaca, rúgula, berenjena, zanahoria, champiñones, etc. Carlos Jaramillo es muy enfático en que las preparaciones deben ser ricas, de lo contrario alimentarse puede ser un suplicio, un castigo. Por eso nos enseña a hacer vinagretas y formas de preparación novedosas. Cuando comencé mi alimentación basada en vegetales el resultado fue rápido.


No hablaré mucho de los ultraprocesados, pero uno de mis principios claves es: si un producto tiene ingredientes como Butilhidroxitolueno, no lo ingiero. Difícil de pronunciar, difícil de comer. Evitar los colorantes artificiales y los alimentos cuyo procesamiento sea dañino para mí. Los aceites vegetales, exceptuando el de oliva y coco, son un ejemplo de alimentos que no están en mi alacena, aunque los pueda consumir en preparaciones en la calle. No obstante, una gomita llena de azúcar y CMC, ni en casa ni en la calle. Hay cosas negociables y hay otras que no.

Disminuir la ingesta de azúcar fue desafiante. Pero como Carlos nos muestra el por qué, el cómo fue más fácil. El azúcar se convierte más rápido en grasa acumulada. Cuando entendí el papel del azúcar en mi cuerpo supe que debía ser la excepción y no la regla. Así que la dama blanca, como la llama Carlos, ha quedado por fuera de mi mercado.

Consumir la cantidad necesaria de proteína fue de lo más novedoso. Miremos un ejemplo de comida típica colombiana, el sancocho: papa, yuca, plátano, arracacha, todos carbohidratos. Es un ejemplo de un plato desbalanceado, pues, según lo que enseña Carlos, lo primero son los vegetales y la proteína. La proteína es especialmente importante para aquellos que hacemos ejercicio. Entiendo que muchos se suplementan, pero yo prefiero consumir los alimentos en su estado natural, como dice Johan Hari:

«... Cuando consumimos los alimentos que hemos evolucionado para comer, el cerebro funciona mejor (...) Nuestro cuerpo absorbe los nutrientes mucho más eficazmente a partir de la comida real que a partir de capsulas» - Capítulo 12, El valor de la Atención. 

Así busco ingerir 1.7 g de proteína por kg de mi peso ideal. Mido 1.65 m por lo que mi peso ideal es 65 kg (esta estrategia la enseña Carlos Jaramillo en COMO), entonces 1.7 * 65 = 110,5 g de proteína. Comencé a investigar los contenidos de proteína de cada alimento y a agregar más fuentes proteicas limpias a mi dieta. Recalco «limpias» porque una salchicha rosada llena de nitrito de sodio (difícil de pronunciar, difícil de comer) tiene mucha proteína, pero yo no me la como. El huevo, carne de res, cerdo, pollo, pescado y el queso (ojalá no fresco sino madurado) son mis fuentes principales de proteína. Las secundarias son la chía, los frutos secos (almendra, nuez del Brasil, pistachos, maní y marañón), leche de almendras, semillas de calabaza, avena, entre otros. Entonces busco enriquecer mi plato con este tipo de alimentos.

Aumentar la ingesta de grasas saludables. Esto me sorprendió porque toda mi vida había consumido aceites vegetales y en cantidades altas. Aceite de maíz, de soya, de canola, todos estos son ricos en omega 6 y bajos en omega 3. Este desequilibrio inflama nuestro cuerpo y no le da a nuestro cerebro las herramientas necesarias para su funcionamiento. Me di cuenta de la necesidad de consumir grasas saludables y dejar las procesadas o clarificadas. El aceite de oliva, el aceite de coco y el ghee (mantequilla clarificada), han sido mis aliados en la cocina. Como fuentes de omega 3 consumimos pescado y linaza. Los frutos secos y el aguacate son también fuentes de grasas saludables.

Creo que este es un resumen bastante pequeño de todo lo que puedes aprender y del provecho que puedes sacar del libro de Carlos Jaramillo. También creo que si quieres un cambio en tu cuerpo, debes empezar por lo que comes y luego pensar en el ejercicio que harás. En ese orden, no sólo tu cuerpo se beneficiará, también tu mente: al consumir alimentos saludables tendrás mejores herramientas para que tu cerebro pueda afrontar los desafíos del día a día y no sentirte tan agotado.

Bonus: como lo he recalcado antes, la mayoría de beneficios que he tenido en mi vida, los he tenido también con mi esposo. Y esto puede ser de gran ayuda si tú lo aplicas: tener un socio que te acompañe en tu proceso de mejora les ayudará a ambos a acelerar su proceso. Por ejemplo, el libro COMO lo leí en conjunto con mi esposo. Te recomiendo que si tienes un socio con el cual unirte (puede ser tu pareja o un amigo), lo instes a iniciar un proceso de lectura y puesta en marcha de lo que leen. Verás que cada uno hará las veces de vigilante y motivador para el otro. Si no tienes a nadie, ve tú solo, pues tu ejemplo arrastrará a alguien más. ¡Adelante!

Espero que este artículo te sea de ayuda y te de esperanza, dado que es posible, mediante nuestra decisión, cambiar nuestra salud física y convertirnos en la versión que queremos ser y en un ejemplo para nuestra familia y comunidad. Creo que ese es el mayor beneficio de los procesos de mejora: nos dan esperanza en que sí se puede.


Si no le han dado al botón "seguir" les pido que lo hagan en este momento, así esta comunidad de lectores apasionados y respetuosos seguirá creciendo y podremos seguir compartiendo nuestras experiencias. 

REDES SOCIALES

Un abrazo y hasta el próximo libro.